No me pidas ser tu amiga

 

 

Hija mía, no voy a ser tu amiga, estaré siempre a tu lado en las buenas y en las malas, más aún en las malas porque es cuando más vas a necesitar de alguien y muy probablemente muchos  sean crueles contigo, se reirán de tus sentimientos o no te tomaran en serio, pero yo  me quedare a tu lado para hacerte compañía, para acariciarte y abrazarte como cuando eras recién nacida, tan frágil y vulnerable, una parte de mí que se desprendió de mi cuerpo pero se quedó anclada en mi corazón para siempre, sin importar tu conducta o tus preferencias, el amor de Mamá lo tendrás incondicionalmente todos los días de tu vida, hoy te lo digo y se lo reitero al Universo. 


Tendré que mostrarte el camino, que regañarte y guiarte, no siempre lo que pienso que es lo mejor será la mejor decisión para que sigas tu camino, pero mi intuición me dicta como guiarte, no hay mal que yo te pueda desear nunca, y créeme que si pudiera evitarte un malestar lo haría sin titubear, sin tener que pensarlo, haría todo por ti, más no me pidas ser tu amiga, porque no podré.


Seré tu guía, tu escolta, podrás acudir a mi cuando más lo necesites, y cuando quieras hacer por ti misma esa sopa Italiana que tanto te gusta, podrás llamarme y yo te guiaré y te develaré la receta de la familia, te contaré como actué yo en ciertas situaciones, lo que me resulto bien y  lo que no me resulto tan bien, te contaré mis fracasos, mis sueños, sabrás en su momento mis más grandes anhelos, más solamente tu decidirás como actuarás al final, seré tu consejera mas no seguirás mi vida, mis experiencias y mi ejemplo son sólo una pauta para que tú hagas de tu vida lo mejor que puedas, con tus experiencias, con tus medios, no con los pedazos de los míos… 


Estaré dispuesta a tomarme una copa de vino contigo, a reír viendo una película rómantica al estilo Hollywood, te contaré mis más preciados secretos, más no seré tu amiga, seré mucho más que eso, sere tu complice, tu luz, tu hombro para llorar y tu regazo para estar porque sí, porque no importa que tan grande seas, siempre podrás volver a Casa. 


No me pidas ser tu amiga, que amigas ya tienes suficientes, Madre…

Madre, sólo una.

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