Peleas entre hermanos

 

 

Todo padre de familia con más de un hijo conoce ese sentimiento de impotencia, de querer que sus hijos se lleven bien y no poder evitar que se pelen a cada rato, ese cansancio inmimente al estar escuchando una y otra vez las mismas discusiones y reproches entre sus hijos, gritos, peleas, e incluso hasta golpes…

La convivencia diara, los celos, la competencia entre hermanos son factores que contribuyen a las peleas entre ellos,  pero ¿Qué podemos hacer para que esto no nos robe la paz y poder convertir nuestra rutina en momentos mas llevaderos?

Antes que nada debemos de tener en cuenta como padres de familia inculcarles estas tres premisas a nuestros hijos que Stephanie Schneider nos comparte en su libro “Der kleine Streitberater” , antes ya comentado en mi post anterior  saber pelear en familia.

1. Se puede pelear entre hermanos. Siendo sinceros a veces los padres no tenemos paciencia, y la verdad no es necesario que cada vez que se pelen nosotros alcemos la voz o los amenacemos con quitarles sus cosas favoritas. Hay veces que dejarles su espacio ayuda más que un regaño.

2. No se inventó a los hermanos menores para que los hermanos mayores tuvieran a alguien con quien desquitar y pulir su Ego.

3. El hermano mayor puede pensar o sentir acerca de la situasión como quiera pero no es necesario que lo diga en todo momento.  ¿A qué se refiere esto? Pues que es típico de los hermanos luchar entre ellos y aunque esto es normal e invevitable ninguno de ellos necesita que le estén diciendo cosas negativas todo el tiempo como “eres un tonto”, “vete de aquí, me molestas” aún y cuando esas cosas sean ciertas, sólo es  cuestión de respeto y de  como tratemos al otro si de una manera amable o prepotente.

Otra cosa que ayuda a que los confictos no se salgan de control es arbitrar la situación, obviamente sin tomar partido alguno y dejando a cada niño hablar y expresar su sentir sin que sea interrumpido, tratar de no meterse de lleno y mantenerse al margen simplemente guiandoles y orientandoles para que ellos mismos puedan resolver el conflicto entre ellos, siempre que se pueda con apoyo ya que sin guia, los niños tienden a resolver a base de golpes o con violencia verbal.

Es importante dar sugerencias que los ayuden a ponerse de acuerdo, preguntar cual es el conflicto y escuchar ambas partes, esperar el momento indicado y no buscar siempre un culpable, pues en la mayoria de las ocasiones el conflicto es parte de un mal entendido entre niños, de no saber expresar lo que uno quiere o no quiere y de no saber escuchar con antención lo que el otro necesita.

¿Estos tips te parecen aplicables al día a día? ¿Te gustaron? No dudes en hacermelo saber, que me escribas y me des tu punto de vista a favor o en contra me motiva a seguir escribiendo más.

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